
UNO DE TANTOS CAMPAMENTOS
POR: Carlos
Recuerdo que fue un domingo de campamento. Ya habíamos estado allí desde hacía varios días. En la mañana fue normal el calentamiento, luego la ducha y vino el desayuno y unos cuantos cursos (altura, primeros auxilios, etc.) Estábamos ya cansados de tantas vueltas de salón en salón porque nos quedábamos en un colegio en Cajamarca cerca al cerro Muchín puesto que era precisamente por el peligro de este. Las señoras que prepararon la comida en ese entonces la hicieron deliciosa, tanto así que me dio la energía necesaria para sobrevivir.
Fue una tarde calmada, no sé el por qué. Nos dieron un par de instrucciones más y cogimos camino a practicar la teoría que nos habían dado en la mañana. La mañana se me pasó muy rápido, todo se me hizo sencillo. Ya con un día entero de trabajo fuimos a dormir después de la cena y de lavar los platos y cucharas y pocillos y todo lo que cada uno utilizó para comer.
A media noche nos despertaron y nos dijeron: "Formar filas" en menos de lo que canta un gallo más de 200 personas, algunos con la marca de la suave y deliciosa almohada en la cara, otros con los ojos rojos y unos como yo, a medio vestir, de suerte solo me faltaba la riata y me la puse rápido aunque después nos dijeron que todo era una broma y que podíamos volver a dormir -pero antes- exclamó el instructor -vamos a jugar un poco. Nos formaron y agruparon de 50 personas en cada grupo.
Nos dijeron: -La mano derecha adelante cogiendo el hombro de su compañero y los ojos cerrados. Nos vendaron lo ojos por casi dos horas. Al principio solo tuvimos que caminar como hormigas marchando a la voz de la que estaba en frente. Después, nos hicieron caminar a gatas por entre una canaleta y nos ensuciamos, luego pasamos por unos riscos de más de un metro de altura y nuestra única guía era la voz que escuchábamos, la líder también iba vendada, pero la guiaba un instructor que sí veía por dónde íbamos. Pasamos por lo que yo sentí que era un túnel circular que no tenía más de 90 cms de altura, ese tramo se me hizo muy largo, pero solo logré superarlo con el apoyo del grupo.
Después cruzamos otra canaleta en la que recibimos mojadas sorpresas, pues varios instructores nos tiraban baldes de agua al pasar. El cansancio al final fue tan grande que entendí el por qué la tarde había sido tan suave y nos habían dado tanta comida, era para llenarnos de energía y prepararnos para esa noche, yo solo quería ir a mi carpa, acostarme en la colchoneta, arroparme y dormir para recuperarme del cansancio, eran ya casi las 3 de la mañana.
Todos mojados y llenos de barro nos fuimos a bañar con ese frío espeluznante, el agua fría y ni un bombillo en el baño, así que muchos se bañaron sin nada de ropa, no se veía ni la mano cerca a la cara propia. Yo me bañé muy rápido, el agua estaba muy fría y la oscuridad me daba algo de miedo, al terminar una aguadepanela con pan nos esperaba, perfectamente caliente para darle algo de calor a mi cuerpo, así pues me fui por fin a dormir.
Sugerencias:
ResponderEliminar* Cambiar el narrador por uno extradiegético.
* Jugar con el manejo del tiempo.
* Hacer las correcciones ortográficas necesarias.
* Excelente tema para la crónica.